El matrimonio por notario en España se ha convertido en una opción cada vez más popular entre las parejas extranjeras y mixtas que quieren casarse aquí. Es un procedimiento ágil y con plenas garantías legales, especialmente útil cuando uno de los dos no es español o cuando los documentos vienen de otro país. En esta página te explicamos, paso a paso, en qué consiste, quién puede acogerse a él, qué documentación necesitas y cómo se desarrolla, para que puedas casarte en España sin complicaciones.
¿Qué es el matrimonio por notario y por qué interesa a los extranjeros?
Desde la Ley 15/2015 de Jurisdicción Voluntaria, y tras su completa entrada en vigor, los notarios están habilitados tanto para tramitar el expediente previo al matrimonio como para celebrarlo. Esto significa que puedes casarte civilmente ante notario, con la misma validez que si lo hicieras en el Registro Civil o el ayuntamiento, pero a menudo con más rapidez y flexibilidad. Para las parejas extranjeras y mixtas es una vía especialmente cómoda, porque el notario se encarga de toda la tramitación y suele conseguirse cita antes que por otros cauces.
| Vía | Cita y rapidez | Mejor para |
|---|---|---|
| Notario | Cita normalmente más rápida; fecha y hora flexibles | Quien prioriza agilidad y comodidad y no le importa asumir el coste notarial |
| Registro Civil | Gratuito, pero con listas de espera más largas | Quien no tiene prisa y prefiere la opción sin coste |
| Juzgado de Paz o ayuntamiento | Variable según el municipio | Localidades pequeñas y quienes prefieren una ceremonia municipal |
¿Quién puede casarse ante notario en España?
Pueden casarse por notario tanto ciudadanos españoles como extranjeros, sean de la Unión Europea o de fuera, y por supuesto las parejas mixtas en las que uno es español o comunitario y el otro no. El requisito que más conviene tener claro es el del domicilio: al menos uno de los dos contrayentes debe estar domiciliado y empadronado en España, porque la competencia del notario se determina precisamente por el lugar de domicilio. Esto implica que, si ninguno de los dos reside en España, antes habría que establecer aquí el domicilio. No importa si alguno ha estado casado anteriormente y enviudó o se divorció, siempre que pueda acreditar la disolución del vínculo anterior; en ese caso simplemente habrá que aportar la documentación correspondiente.
Requisitos para casarse por notario siendo extranjero
Los requisitos básicos son ser mayor de edad, o estar emancipado, y no estar unido por un vínculo matrimonial anterior no disuelto. A ello se suma el domicilio en España de al menos uno de los contrayentes, que se acredita con el certificado de empadronamiento, y la presencia de dos testigos en la ceremonia. El resto del peso del trámite recae en la documentación, que cuando proviene del extranjero exige un cuidado especial, como veremos a continuación.
Documentación necesaria para casarse ante notario
Conviene saber, antes de nada, que los documentos deben estar actualizados, normalmente con una antigüedad máxima de seis meses respecto a la fecha de la solicitud, y aportarse en original. La documentación habitual es la siguiente:
- Documento de identidad de cada contrayente: DNI, pasaporte o NIE según corresponda.
- Certificado de nacimiento de cada uno.
- Certificado de empadronamiento de los contrayentes.
- Si alguno ha estado casado antes, el certificado del matrimonio anterior con la anotación de su disolución por divorcio o nulidad, o el certificado de defunción del cónyuge anterior en caso de viudedad.
- Identificación de los dos testigos.
- Datos identificativos de los hijos comunes de anteriores relaciones, si los hubiera.
- En supuestos especiales, el testimonio de la resolución judicial con dispensa de impedimentos, la escritura de apoderamiento si el matrimonio se celebra por poder, o un dictamen médico sobre la aptitud para prestar el consentimiento cuando existan condiciones de salud que puedan suscitar dudas.
Apostilla, legalización y traducción jurada
Este es el punto donde más se complican los matrimonios con documentación extranjera, y donde más vale anticiparse. Los documentos emitidos en otro país deben llegar legalizados para tener validez en España: si el país de origen es parte del Convenio de La Haya, basta con la apostilla; si no lo es, hay que acudir a la legalización diplomática por vía consular. Existe una excepción cómoda, y es que los certificados de nacimiento plurilingües expedidos conforme al Convenio CIEC no necesitan apostilla entre los Estados firmantes. Además, todo documento que no esté en español debe acompañarse de su traducción realizada por traductor jurado. Preparar bien esta parte desde el principio evita retrasos y rechazos, que son la causa más frecuente de que el expediente se alargue.

El proceso paso a paso: las dos fases
El matrimonio ante notario se desarrolla en dos fases bien diferenciadas, y entender esta distinción aclara muchas de las dudas habituales sobre si se puede elegir o no al notario.
Fase 1: el acta de autorización matrimonial
La primera fase es el expediente previo, que ahora tiene forma de acta notarial. Aquí no se elige libremente al notario: la tramitación corresponde a un notario competente en el lugar del domicilio de uno de los contrayentes, asignado por turno según el sistema establecido por el Consejo General del Notariado, por lo que lo habitual es dirigirse al Colegio Notarial correspondiente al domicilio. Ese notario instruye el acta, comprueba la documentación, verifica que ambos tienen capacidad para casarse y que no existen impedimentos, y puede convocar a la pareja a una audiencia. Si la conclusión es favorable, el acta autoriza el matrimonio y habilita para celebrarlo.
Fase 2: la celebración del matrimonio
Con el acta favorable, llega la celebración, y aquí sí hay libertad de elección: podéis casaros ante el notario que prefiráis, e incluso ante otra autoridad competente, como un juez de paz o el alcalde. El matrimonio se formaliza en escritura pública, ante los dos testigos, y a continuación el notario lo comunica al Registro Civil para su inscripción. Una vez inscrito, se obtienen el libro de familia y el certificado de matrimonio. Conviene tener presente que el acta y la escritura de celebración son dos documentos distintos, de modo que si tramitáis el expediente con un notario y os casáis ante otro, cada uno conlleva su propio coste.
El acta tiene además un plazo de validez: una vez instruida, dispondréis de un año para celebrar el matrimonio civil, plazo que se reduce a seis meses si el matrimonio fuera canónico.
La entrevista o audiencia ante el notario
Dentro de la instrucción del acta, el notario oye a los contrayentes para confirmar que no existen impedimentos y que el consentimiento es libre. Cuando hay indicios que aconsejan verificar que el matrimonio es real y no un acuerdo de conveniencia —algo que se valora con más atención, por ejemplo, en parejas de nacionalidades muy distintas—, puede realizar una audiencia reservada y por separado a cada uno. No hay que alarmarse por ello: si la relación es auténtica, basta con responder con naturalidad. A modo orientativo, estas son algunas de las preguntas que suelen plantearse en esas entrevistas:
- Cómo y cuándo os conocisteis, cuándo empezó la relación y cuándo decidisteis casaros.
- El nombre completo, la dirección y el teléfono de tu pareja.
- La nacionalidad de cada uno y vuestro estado civil antes de conoceros.
- Aficiones y gustos, como la comida favorita de cada uno.
- Si tu pareja tiene hermanos y cómo se llaman.
- Si tenéis hijos en común o de relaciones anteriores.
- Si has visitado a tu pareja en su país y cuántas veces.
Los testigos del matrimonio
El Código Civil exige la presencia de dos testigos en la ceremonia, que firman el acta matrimonial y dan fe de que los contrayentes se casan libremente. Solo se les pide ser mayores de edad y estar en condiciones de identificarse y firmar. Pueden ser familiares, amigos o incluso conocidos, porque la ley no impone ninguna relación concreta, así que es una buena ocasión para que sean personas cercanas. También pueden ser extranjeros; en ese caso, lo importante es que puedan identificarse correctamente con un documento válido y seguir el desarrollo de la ceremonia.
Ventajas de casarse ante notario
La principal ventaja es la agilidad: suele ser más fácil y rápido conseguir cita ante notario que en el ayuntamiento o el Registro Civil, lo que permite fijar antes la fecha y la hora que mejor os convengan. Además, el notario se encarga de toda la tramitación, lo que acorta los tiempos de espera. Se puede acordar con él el lugar de celebración, aunque no está obligado a desplazarse y, si lo hace, supone un coste adicional. Y si os interesa, las capitulaciones matrimoniales pueden otorgarse en el mismo acto, dejando regulado vuestro régimen económico desde el primer momento.
Matrimonio por notario y residencia en España
Para muchas parejas, casarse no es solo un proyecto de vida, sino también la puerta a la residencia legal del cónyuge extranjero. Aquí conviene tener clara la vía correcta, porque cambió con el nuevo Reglamento de Extranjería. Si te casas con un ciudadano español, desde el 20 de mayo de 2025 tu vía es la residencia de familiar de español, una autorización con entidad propia. Si te casas con un ciudadano de otro país de la Unión Europea, del Espacio Económico Europeo o de Suiza que reside en España, tu vía es la tarjeta comunitaria. En ambos casos, el matrimonio celebrado ante notario e inscrito es la base que acredita el vínculo, y por eso conviene planificar las dos cosas, boda y residencia, de forma coordinada.
Preguntas frecuentes sobre el matrimonio por notario en España
¿Puedo elegir el notario para mi expediente matrimonial?
Para el acta previa, no: corresponde al notario competente por tu domicilio, asignado por turno a través del Colegio Notarial. Para la celebración del matrimonio, en cambio, sí podéis elegir libremente al notario.
¿Puedo casarme por notario si soy extranjero?
Sí, siempre que al menos uno de los dos contrayentes esté domiciliado y empadronado en España, ya que de ello depende la competencia del notario.
¿Hace falta traductor jurado?
Sí, cualquier documento que no esté en español debe presentarse con traducción jurada, además de estar apostillado o legalizado según el país de origen.
¿Cuánto tiempo tengo para casarme tras obtener el acta?
Dispones de un año desde la instrucción del acta para celebrar el matrimonio civil, plazo que se reduce a seis meses si fuera canónico.
¿Puedo tramitar el expediente y casarme en comunidades autónomas distintas?
El acta debe tramitarse en la comunidad de domicilio de uno de los contrayentes, pero, una vez obtenida, podéis celebrar el matrimonio en cualquier otra. Eso sí, recuerda que el acta y la escritura de celebración son documentos separados, cada uno con su coste.
¿Es válido el matrimonio notarial y sirve fuera de España?
El matrimonio ante notario tiene plena validez legal en España una vez inscrito en el Registro Civil. Si lo que quieres es casarte en el extranjero, el notario que tramite el acta puede expedirte el certificado de capacidad matrimonial que algunos países exigen.
Solicita asesoramiento para tu matrimonio por notario
El matrimonio por notario es una opción accesible y eficiente para las parejas extranjeras y mixtas que quieren casarse y construir su vida en España. Si quieres asegurarte de preparar bien la documentación, apostillas y traducciones incluidas, y de coordinar la boda con el trámite de residencia que corresponda, contáctanos y te acompañamos en todo el proceso.